domingo, 7 de febrero de 2010

Hito sudamericano cumple 100 años de historia

http://www.lanacion.com.ar/imgs/layout/logos/lanacion100x13.gif


Un hito en sudamerica

El primer vuelo a motor celebró sus 100 años de historia

En Longchamps, más de 200 personas se reunieron para recordar al francés Henri Bregi

Henri Br�gi


El primer vuelo a motor controlado de Sudamérica cumplió ayer 100 años. Más de 200 personas se reunieron en el Country Club Longchamps para recordar al francés Henri Bregi, que piloteó aquel día y en ese mismo lugar el aeroplano Voisín.

El encuentro fue organizado por el Rotary Club local y por el Instituto Newberiano de Almirante Brown. Se reunieron entusiastas y fanáticos de la aeronáutica para rendir tributo al coraje y la pasión del piloto francés.

LA NACION, hace 100 años, había asistido al evento y publicado una crónica de aquella tarde. Comenzaba así: "Un cúmulo de previsiones pesimistas motivadas por el fracaso de anteriores tentativas hizo que el público escasease ayer en el aeródromo de Villa Longchamps. Pocos fueron -tres mil apenas- los entusiastas que, colocándose por encima del pesimismo ambiente, concurrieron a presenciar los vuelos del aviador Bregi. Su constancia tuvo premio y ayer, en las horas serenas del crepúsculo, les fue dado asistir a la conquista del aire por un hombre joven, lleno de energías, sobre la admirable máquina cuya fragilidad dice el constante peligro".

Henri Br�gi


Sueño cumplido

El 6 de febrero de 1910, Bregi pudo concretar lo que en días previos no había logrado debido a un desperfecto técnico. Realizó dos vuelos durante la tarde; se elevó 60 metros y permaneció en el aire más de 16 minutos. Alcanzó una velocidad de 40 km/h y se convirtió en el primer aviador en dirigir un aeroplano a motor en Sudamérica.


Por su parte, el 6 de febrero en la localidad de Longchamps, Henri Bregi efectúa el primer vuelo controlado oficialmente por el Aero Club Argentino empleando un Voisin 50 hp Octavie III.
(Foto:www.oni.escuelas.edu.ar)

El primer vuelo mundial había sido realizado seis años antes por los hermanos Wright.

Los concurrentes llegaron al predio en viajes realizados especialmente por el ferrocarril Roca, que hasta ese momento no se detenía en lo que hoy es Longchamps. Los demás, fueron en sulky, recordaron los presentes.

El vuelo fue constatado por un grupo de expertos que componían la Comisión Oficial del Aero Club Argentino. Se encontraba, entre ellos, el célebre Jorge Newbery, uno de los primeros entusiastas de la aeronavegación de la Argentina y amigo personal de Bregi.

El buen tiempo de aquel día no logró reiterarse ayer. Debido a la constante lluvia, debieron cancelarse variadas actividades como el vuelo de un globo aerostático y un concurso de ropa de la época.

Sin embargo, esa circunstancia no logró desanimar a los concurrentes y, pasadas las 11, se descubrió la placa conmemorativa del centenario vuelo.

Fue el padre Gustavo Medina, de la Parroquia Nuestra Señora de Luján, quien pronunció las primeras palabras y recordó al aventurero aviador: "Si no existiese la locura de algunos, no podríamos llegar a disfrutar de eventos como el que hoy celebramos".

El Himno Nacional Argentino y el francés fueron interpretados por la banda de música y guerra de la Guarnición Aérea de Buenos Aires, dirigida por el primer teniente Héctor Antonio Patti.

El embajador de Francia, Jean Pierre Asvazadourian; el intendente de Almirante Brown, Darío Giustozzi, y autoridades del Rotary Club y del Instituto Newberiano dirigieron emotivas palabras.

El recuerdo del espíritu intrépido de Bregi, la felicidad con la que realizaba sus búsquedas y la libertad con la que vivió fueron los valores que más se destacaron.

Bregi murió en 1917, a los 27 años, en un accidente de avión mientras testeaba un nuevo hidroplano. Su hazaña quedó para siempre inserta en la historia de Longchamps, que todos los años le rinde tributo.

Los oradores de la mañana fueron intercalados con el coro de niños Emaús de Burzaco, que, acompañados por un órgano, percusión y guitarra, cantaron tres canciones. Los casi 40 niños fueron aplaudidos con enorme entusiasmo.

La ceremonia concluyó con la interpretación de La vie en rose, y las marchas de Malvinas y de San Lorenzo, a cargo de la banda militar. Hubo, además, una suelta de globos del color de la bandera argentina.

Julieta Molina

No hay comentarios.:

Publicar un comentario