lunes, 29 de marzo de 2010

LV-WJD una de las hipótesis que se barajaban es que posiblemente le sustrajeron carburante o que le cargaron menos de lo que debían haber cargado











El avión se habría quedado sin nafta y sospechan de un robo



EXPLICACIONES - El piloto habló ayer con los peritos que investigan el siniestro El avión se habría quedado sin nafta y sospechan de un robo Inconvenientes. Uno de los motores habría dejado de funcionar por un problema en la presión de aceite y el otro porque no le llegaba combustible, pues éste se habría agotado.




La falta de combustible habría forzado el aterrizaje de la aeronave que el sábado cayó en el canal San Martín, sin que su piloto y sus tres pasajeros resultaran heridos. De acuerdo con la investigación, una de las hipótesis que se barajaban es que posiblemente le sustrajeron carburante o que le cargaron menos de lo que debían cuando estuvo en la localidad correntina de Esquina.

De todas maneras, las conclusiones finales de lo que sucedió se conocerán dentro de algunos días, cuando los dos especialistas de la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil emitan su informe con las conclusiones.
En otro orden, durante la mañana de ayer, los vicecomodoros Ramón Galván y Juan Carlos Osán evaluaron el lugar y las condiciones en que quedó el Piper Navajo –matrícula LV-WJD-, en inmediaciones del barrio Juan Díaz de Solís.
Allí, estuvieron trabajando y tomando fotografías. También colectaron testimonios de los protagonistas y de quienes vieron lo que sucedió cuando la avioneta tocó tierra, alrededor de las 10.30 de anteayer.
Otras de las pericias que se realizan es tomar muestras de aceite y de combustible, así como también se revisa el plan de vuelo y se pide información a diversos organismos.
Así se sabrán las condiciones meteorológicas del momento en que se produjo el siniestro; si la aeronave estaba en condiciones de volar y tenía toda la documentación técnica en regla; cuándo se le había realizado la última revisión general; si el piloto estaba habilitado para volar, entre otros aspectos.
El piloto, Javier Montero (38 años), ayer regresó a esta capital para declarar ante los especialistas, quienes escucharon atentamente las explicaciones del dueño del avión.
Contó que había viajado por turismo con tres amigos a la provincia de Corrientes desde Salta, de donde es oriundo.
Un problema en la presión de aceite en el motor izquierdo, cuando se encontraba a la altura de la localidad de Herrera, fue el primer contratiempo. Debía llegar al aeropuerto de Mal Paso porque, según su plan de vuelo, debía repostar combustible antes de continuar hacia Salta.
Pero cuando sobrevolaba esta capital dejó de funcionar el segundo motor, lo que lo obligó a ensayar un aterrizaje de emergencia, sin consecuencias físicas para los cuatro ocupantes de la avioneta, en la que pueden viajar entre cinco y siete personas.
Trascendió que el piloto habría cumplido con las especificaciones propias de cada vuelo y que no había reproche para hacerle, además de su habilidad para controlar una situación crítica como la que se le presentó.
En principio, se habría detectado la rotura de los motores.














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