jueves, 1 de abril de 2010

Aerolineas Argentinas, la historia sin fin.




El país / Edición Impresa

detalles de la última denuncia contra aerolíneas

La trama oculta detrás del caso de sobreprecios

Fuentes judiciales señalan que el emisario denunciante sería Carlos Vázquez, cercano a la Boeing y al sindicato de pilotos APLA. Sin cargo oficial, hasta hace poco tenía despacho y secretaria en la empresa aérea.

En una empresa muy politizada y con internas irreconciliables como Aerolíneas Argentinas, la investigación por supuestos sobreprecios en la compra de 20 aviones Embraer levantó todo tipo de acusaciones. Tanto el ministro de Planificación, Julio De Vido, como el ex presidente de la aerolínea, Julio Alak, apuntaron a “una operación de prensa armada por otro constructor” de aviones, más precisamente Boeing. Dentro de la reestatizada, las miradas acusatorias apuntan otra vez a Jorge Pérez Tamayo, titular del sindicato de pilotos, APLA, enfrentado con toda la plana directiva y con fuertes vínculos con la firma norteamericana. En el allanamiento judicial del lunes en las oficinas de Bouchard al 500 se halló un e-mail de un empleado de Aerolíneas que alertaba de los sobreprecios. Según fuentes judiciales, el emisario denunciante es Carlos Vázquez, asesor de APLA, que ya no está en la empresa y que a pesar de que no ostentaba cargo desde el año 2000, tenía secretaria y despacho cercano a Alak.

El lobby por la compraventa de aviones en un período de crisis para la industria aeronáutica hizo eclosión en Aerolíneas Argentinas por medio de sus enviados.

Pérez Tamayo no oculta su relación histórica con la Boeing. Varios viajes a la sede central de la firma en Seattle lo acreditan. Otra prueba de este aceitado vínculo fue el honor que la norteamericana le hizo a APLA: en noviembre pasado dictó en sus oficinas de Almagro el primer curso fuera de EE.UU. para instructores de vuelo.

Carlos Vázquez, el supuesto denunciante del sobreprecio de los Embraer, fue el encargado por Aerolíneas Argentinas de comprar el año pasado dos Boeing NG 737-700 por 39 millones de dólares cada uno, pagados en efectivo, algo que ninguna aerolínea del mundo hace. El encargado de elegir las máquinas fue Jorge Pérez Tamayo, que volvió a viajar especialmente para la ocasión. Las aeronaves, preparadas para tramos de mediana y larga distancia, hoy hacen vuelos de cabotaje porque el Gobierno teme un embargo de los fondos buitres que no entraron al anterior canje de deuda si aterrizan en el exterior.

Vázquez tuvo hasta el año 2000 un cargo vinculado con la compra y el mantenimiento de aviones. Fue despedido y cobijado por APLA, de quien se presentaba como asesor.

Con la llegada del Estado a la aerolínea de bandera, APLA convenció al ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, para que Vázquez volviera a la empresa y así seguir sembrando espacios de poder. Sin embargo, no volvió en blanco ni tenía cargo. El e-mail que incautó la Justicia con el alerta de un 10% de exceso en el costo de la compra de los Embraer salió de su casilla carlosvazquez@aerolineas.com.ar. Los destinatarios fueron los entonces presidente y director, Julio Alak y Héctor García Cuerva, respectivamente, y Jorge Cubero, gerente de producción y Martín Barrantes, director de legales.

Vázquez incluso participaba en algunas reuniones importantes, lo que causaba mucho malestar en otros directores y sindicalistas, que veían en él a un emisario de Pérez Tamayo. El mismo Alak se encargaba de protegerlo para “no enojar a los muchachos de APLA”, como solía decir.

Vázquez era el candidato in péctore para gerente de operaciones, coto de caza histórico de APLA. La llegada de Mariano Recalde y su equipo lo dejó sin trabajo otra vez, para el disgusto de Pérez Tamayo.

Consultado el gremio de pilotos sobre Vázquez, reconoció la relación. “No tiene un rol oficial pero es un amigo de la casa”, dijo un vocero. La competencia por el mercado aerocomercial es por un negocio multimillonario. En el mundo, Boeing perdió terreno en el segmento de aviones de largo alcance contra la europea Airbus. Y la cuestionada Embraer gana terreno en los aviones para corta y media distancia.

Embraer justificó lo cobrado a Aerolíneas Argentinas

La brasileña Embraer emitió un comunicado en el que defendió el precio de venta de los aviones a Aerolíneas Argentinas, establecido en u$s 30.555.280 cada uno, al que se le deben adicionar u$s 4.440.586 en concepto de opcionales. Según la compañía se incluyó un kit de repuestos (stock para 2 años de operaciones), configuración del equipo, instrucción, entretenimiento de abordo (incluye pantallas individuales de ultima generación en todos los asientos) y equipamiento externo para puesta en marcha.

La incorporación de estos opcionales permitirá a Aerolíneas Argentinas y a Austral contar con una flota con mayor confort y comodidad para los pasajeros, indicó la compañía brasileña en el informe oficial.

También indicó que vendió aviones similares a AeroRepública (Colombia) en abril 2009, en u$s 35.000.000; a AeroMéxico, en julio 2008, por u$s 37.500.000; a Kung Peng Airlines (China), en julio 2008, a u$s 37.400.000; a TACA (San Salvador), en octubre 2007, por u$s 34.500.000; y a GECAS (Leasor), en julio2007, por u$s 34.500.000.

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