sábado, 11 de febrero de 2012

Factores humanos: La fatiga en Tripulantes de Cabina (TCP)

Artículo publicado en la revista AeroSafety world

 
Demasiado
Cansancio

por Wayne Rosenkrans

De acuerdo con un nuevo informe, niveles sub óptimos de fatiga y del estado de alerta se siguen presentando entre los sobrecargos estadounidenses incluso antes de que estos se presenten a trabajar. El equipo de investigación independiente que realiza un estudio de campo con 202 miembros de tripuwlaciones
de cabina de 28 aerolíneas, recabó por primera vez, datos objetivos que corroboran las percepciones subjetivas de “fatiga omnipresente en toda la comunidad de sobrecargos cuya base es Estados Unidos”. Esto se reportó en 2009 por una encuesta nacional independiente.1 

“En promedio, aparentemente muy pocos sobrecargos inician su día de trabajo en su nivel óptimo de descanso”, concluye el último informe. Se encontraron algunas diferencias entre los participantes del estudio que trabajaban en aerolíneas troncales, de bajo costo, regionales y de operaciones nacionales e internacionales cuando el estudio se realizó entre mayo y noviembre de 2009 y febrero a junio de 2010 para el Instituto Civil de Medicina Aeroespacial (CAMI) de la FAA. Sin embargo, lo que queda para futuras investigaciones es la pregunta de cómo las nuevas medidas sobre las afectaciones a la atención en vigilia y desarrollo neurocognoscitivo inducidos por fatiga — las llamadas consecuencias funcionales — afectan la seguridad de la cabina día a día. “Es decir, ¿qué significa un incremento del 20 por ciento en el tiempo de reacción o en duplicar la tasa de lapsos [en una prueba de vigilancia psicomotora (PVT)] en términos de la seguridad de rutina para los pasajeros, para la prevención y manejo de crisis y para la salud de los empleados? se preguntaron los investigadores. 
La idea de que la fatiga de los sobrecargos no tiene consecuencias para la seguridad de las aerolíneas históricamente ha influido en que los científicos le presten poca atención, indica el informe La fatiga en este contexto significa “estado de cansancio debido a una vigilia prolongada, períodos de trabajo extendidos y/o desajuste circadiano… caracterizado por una reducción en el estado de alerta, desempeño cognoscitivo disminuido y toma de decisiones afectada”. Cada vez hay mayor consenso en que las labores de seguridad de la tripulación de cabina se han intensificado durante la última década. “Además de los procedimientos de seguridad de rutina y de negociar el bienestar del pasajero durante emergencias debido al clima, a problemas mecánicos o por error humano, la elevada amenaza de ataques terroristas y otras actividades de pasajeros fastidiosos, aunado a una carga de trabajo creciente, exige que la tripulación de cabina de la actualidad tenga un nivel sin precedentes de percepción, habilidades interpersonales y una vigilancia sostenida”, indicó el informe.
El estudio más reciente es muy innovador dentro del alcance de la investigación ordenada por el congreso de los Estados Unidos en 2005 y 2008, ya que introdujo actígrafos de pulsera — que portaban los participantes para medir los patrones de sueño/vigilia — y los resultados de la prueba psicomotora de vigilancia y otras respuestas de los participantes para personalizar los asistentes digitales personales o celulares inteligentes.
Los dispositivos capturaban lo que los sobrecargos experimentaban durante tres o cuatro semanas consecutivas en operaciones de vuelo reales y durante períodos de descanso.
“Los datos objetivos de sueño/vigilia y de desempeño respaldaron el trabajo previo de otras encuestas que sugieran que la fatiga es una condición presente en toda la comunidad de sobrecargos” indicó el informe. “De hecho, con patrones de sueño/vigilia similares a los de trabajadores industriales, los sobrecargos cuya base es Estados Unidos parecen compartir un estado de falta crónica de sueño y fatiga que es considerablemente peor de lo que ellos perciben… Independientemente de sus actividades laborales, prácticamente todos los sobrecargos [que participaron] se reportaron a su servicio en un estado ya afectado, cuando se comparó con su desempeño óptimo personal … Los patrones de sueño/vigilia y su desempeño durante todo el día de trabajo siguió sistemáticamente afectado debido a factores generales como tipo de aerolínea, antigüedad y operaciones del vuelo”.
Lo más importante es que los resultados del estudio llenan las brechas del trabajo científico que informa sobre las discusiones que involucran a sindicatos de sobrecargos, aerolíneas y a la FAA en relación con riesgos específicos, mitigaciones, inversión en recursos, cuantificación de la fatiga y diseño de sistemas de manejo del riesgo por fatiga. Las partes interesadas también están en mejor posición para aplicar la misma terminología, conocimiento científico y rigor empírico para abordar la fatiga en los sobrecargos, lo cual ya ha llevado a propuestas con base científica para atender también la fatiga en pilotos de aerolínea y en los técnicos de mantenimiento.
Hallazgos Específicos

El informe retrata la cantidad y calidad de sueño obtenido y la afectación al desempeño cognitivo.
“En promedio, los sobrecargos durmieron 6.3 horas por episodio de sueño en sus días de descanso y 5.7 horas en los días de trabajo, se quedaron dormidos 29 minutos después de ir a la cama, se despertaron cuatro veces por episodio de sueño y dedicaron 77% de cada episodio realmente a dormir,” indicó el informe. “Después de controlar estadísticamente cualquier efecto por el estado de la reserva, género, edad, sobrecargos junior [en relación con sobrecargos de nivel medio y seniors, según se auto informaba] tuvieron la latencia de sueño más corta [es decir, el tiempo en quedarse dormidos] durante sus días de descanso, y sobrecargos en operaciones internacionales durmieron significativamente menos por episodio (4.9 horas versus 5.9 horas) y menos eficientemente [75% del tiempo disponible por episodio de sueño versus 79%] durante viajes de trabajo en comparación con sus colegas de operaciones nacionales.
“En cuanto al desempeño, todos los sobrecargos mostraron afectaciones significativas durante las sesiones previas al trabajo en la prueba de vigilancia psicomotriz en comparación con su desempeño óptimo de base,
incluyendo un 21% de incremento en los tiempos de reacción, 14% de reducción en la velocidad de respuesta y tres latencias más [las reacciones se llevaban 500 milisegundos o más] en promedio”.

Metodología

Se recopilaron datos de sueño/vigilia automáticamente con los dispositivos que portaron 24 horas al día, siete días a la semana, con pocas excepciones. Los componentes de la prueba de vigilancia psicomotriz incluyeron respuestas cronometradas a varios tipos de estímulos visuales o aurales, autoevaluaciones subjetivas del estado de ánimo y análisis del habla, todas validadas en el campo de la ciencia del sueño. “Los participantes tenían que terminar hasta cuatro [prueba de vigilancia psicomotriz de cinco minutos] sesiones de la prueba por día: previa la sueño, posterior al sueño, previa al trabajo y posterior al trabajo [las
últimas dos sesiones únicamente en días de trabajo],” indicó el informe. “Se les informó que la seguridad y el cumplimiento de sus tareas profesionales eran más importantes que las actividades de la investigación y se les instruyó de manera a explícita a que nunca se distrajeran en las actividades del estudio (captura de datos, pruebas, etc.), mientras estuvieran realizando actividades de su trabajo”. Todos los datos de sueño/vigilia se analizaron con fórmulas matemáticas que identificaban los principales efectos o efectos en la interacción que, entre los múltiples factores, eran estadísticamente importantes.
Hallazgo estadístico

El tipo de aerolínea demostró ser un factor en la cantidad de sueño. “Se cree que eso se debe a que los [sobrecargos] de aerolíneas de red, pierden más sueño al comparar los días de descanso con los días de trabajo [una reducción de 6.4 a 5.3 horas] en comparación con sus colegas de aerolíneas de bajo costo [una reducción de 6.0 a 5.8 horas] y de aerolíneas regionales [una reducción de 6.4 a 5.9 horas; Figura 1],” indicó el informe. Otro hallazgo estadístico fue que el tiempo en quedarse dormidos se incrementó cuando se compararon los días de descanso con los días de trabajo entre los sobrecargos senior (29 a 31 minutos) y los sobrecargos junior (26 a 30 minutos) pero se redujo entre los sobrecargos de nivel medio (32 a 27 minutos). “Las latencias de [los participantes de nivel medio’] fueron significativamente más prolongadas que las de sus colegas junior en los días de descanso”, indicó el informe. El análisis de la cantidad de sueño y su eficiencia mostró que los sobrecargos en rutas nacionales e internacionales durmieron menos durante los viajes de trabajo que en sus días de descansoen casa. “Los sobrecargos en vuelos internacionales durmieron significativamente menos que sus contrapartes de vuelos nacionales, durante su estancia fuera, en días de trabajo (4.9 versus 5.9 horas),” indicó el informe. “De manera interesante, la eficiencia del sueño cambió significativamente en ambos grupos al comparar días de descanso con días de trabajo… pero se incrementó en el grupo de vuelos nacionales (76 a 79 por ciento), y se redujo en el grupo de vuelos internacionales (78 a 75%) de tal forma que la eficiencia del sueño durante los días de trabajo fue significativamente menor en los sobrecargos de vuelos internacionales en comparación con sus colegas de vuelos nacionales”.
Los tiempos promedio de reacción fueron significativamente mayores (en 21.3%), las velocidades de respuesta fueron significativamente menores (en 14.1%) y los lapsos fueron significativamente más frecuentes (2.8 por sesión de prueba) durante las sesiones previas al trabajo en comparación con el desempeño óptimo de base. “Estos datos sugieren que, independientemente de la variación de actividades durante el servicio, todos los sobrecargos manifiestan algún grado de afectación en su desempeño por fatiga incluso antes de iniciar su día de trabajo”, señaló el informe. 

El análisis de arranques en falso reveló un gran efecto por parte del tipo de aerolínea. “Aunque los sobrecargos de líneas troncales y de bajo costo tenían mayor probabilidad de tener arranques en falso en los días de trabajo, en relación con su línea basal óptima [su promedio] … los simples contrastes revelaron que los sobrecargos de rutas regionales, quienes tuvieron menos arranques en falso en sus días de trabajo en relación con su nivel base… lo hicieron significativamente menos que sus colegas de aerolíneas troncales y de bajo costo.”
El análisis de los tiempos de reacción previos y posteriores al trabajo mostró efectos que se atribuyen a la antigüedad.“Los tiempos promedio de reacción se incrementaron significativamente entre las sesiones previas y posteriores al trabajo en los sobrecargos de nivel medio y juniors… mientras que sus colegas senior no se vieron afectados”, indicó el informe. “Aunque los grupos no difirieron mucho entre sí en las sesiones previas al trabajo… los tiempos de reacción después del trabajo fueron significativamente mayores en los sobrecargos nivel junior, en comparación con sus contrapartes de nivel senior”.
El desempeño neuro-cognitivo antes y después del trabajo también varió significativamente entre los sobrecargos de vuelos nacionales en comparación con los de vuelos internacionales.


“Los tiempos promedio de reacción se incrementaron entre la sesión previa y la posterior al trabajo… sin embargo, los tiempos de reacción previos al trabajo fueron significativamente mayores en los sobrecargos en operaciones nacionales, en comparación con sus contrapartes internacionales”, indicó el informe.
Los datos de sueño/vigilia también documentaron “significativamente menos sueño y eficiencia de sueño reducida en los viajes de trabajo en sobrecargos de operaciones internacionales versus sus colegas de operaciones nacionales… Esto es probablemente por desalineación circadiana cuando las tripulaciones intentar dormir en horas de luz/obscuridad, que difieren drásticamente de sus propios ritmos circadianos”, señaló el informe.
Sin embargo, el equipo de investigación estuvo confundido con la evidencia de que — aunque obtienen menos sueño que los que trabajan rutas nacionales — los sobrecargos de rutas internacionales tuvieron los mejores tiempos de reacción y menos lapsos antes de su vuelo en servicio. “Estos resultados del desempeño sugieren un proceso de recuperación mayor entre viajes en el grupo internacional, aún así, los grupos no difirieron entre sí en la cantidad promedio de sueño durante sus días de descanso”, señaló el informe.

Siguientes pasos en la investigación 

Con base en lo que CAMI aprendió hasta la fecha de la investigación sobre la idoneidad de los modelos matemáticos de la fatiga para rediseñar las guías y reglas de la FAA para la seguridad en la cabina, el informe indicó que “las herramientas validadas para modelar la fatiga con base en la evidencia están disponibles para predecir los riesgos de la seguridad operacional relacionados con las variaciones en los patrones de sueño/vigilia, asignaciones de trabajo y factores circadianos”.
Con los nuevos conocimientos que aportan los resultados de la encuesta de los sobrecargos y los hallazgos de los estudios de campo actuales, se tienen ya las bases para un análisis más profundo sobre las relaciones predictivas que existen entre variables operacionales específicas, patrones de sueño/vigilia y efectividad del desempeño en toda la muestra de participantes en el estudio de campo, independientemente del tipo de aerolínea, antigüedad o destinos del vuelo”, indicó el informe. El equipo de investigación tiene un interés especial en la duración total del día de servicio, número de tramos de vuelo/segmentos por día, tiempo de recuperación en el hotel durante un viaje, días de servicio consecutivos/ duración del viaje y número de días de descanso entre viajes.
“Los nuevos datos también resaltan la relevancia del tiempo fuera de servicio cuando los sobrecargos no están bajo supervisión, de tal forma que varios factores más allá del control regulatoria y de la dirección corporativa — como distancia entre su domicilio y la base de trabajo (inicio desde que sale de su base) y el uso responsable del tiempo de descanso para una recuperación adecuada del sueño — también vale la pena
considerarlos”, indicó el informe.
Este artículo se basa en el trabajo titulado Recomendación para la Fatiga de Sobrecargos II: Patrones de trabajo/descanso de los Sobrecargos, Estado de Alerta y Evaluación del Desempeño por Peter G. Roma, Melissa M. Mallis y Steven R. Hursh del Centro de Desempeño Humano del Instituto de Recursos Conductuales, Baltimore, Maryland, EEUU.; y Andrew M. Mead y Thomas E. Nesthus del Instituto Civil de Medicina Aeroespacial. Roma y Hursh también están afiliados al Departamento de Psiquiatría y Ciencias Conductuales, Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. La recomendación, Informe No. DOT/FAA/AM-10/22, se publicó en enero del 2011 por la Oficina Civil de Medicina Aeroespacial de la FAA.

Nota
1. Esta muestra de sobrecargos activos — de 6,454 solicitudes en línea presentadas por voluntarios interesados — se seleccionó primero de acuerdo con los criterios de elegibilidad del estudio de campo y después se refinó para equilibrar los subgrupos demográficos y los tipos de operaciones de las aerolíneas.

1 comentario:

  1. Muy interesante el articulo y sería provechoso poder realizar un estudio en Argentina. Gracias por compartir algo de lo que no se habla, ni suele tenerse en cuenta. El publico en general y trabajadores de aerolíneas de otros sectores no consideran la fatiga como un factor relevante en los TCP´s, sólo ven el Glamour (que obviamente tambien debe existir).
    Gracias !!! lo voy a compartir

    ResponderEliminar