miércoles, 28 de marzo de 2012

Las lesiones laborales de los Tripulantes de Cabina de pasajeros

Dolores de Cabeza
 Autor: RICK DARBY

Una encuesta realizada entre sobrecargos revela preocupaciones de seguridad en torno al equipaje de mano de los pasajeros.

Alrededor de una tercera parte de los sobrecargos que participaron en la encuesta manifestaron haber sufrido golpesdebido a la caída de piezas de equipaje de mano de los compartimientos superiores por lo menos una vez en un lapso de un año. Este fue uno de los hallazgos de una encuesta realizada entre miembros de la Association of Flight Attendants–Communications Workers of America (AFA-CWA). La mayoría de estos incidentes ocasionaron lesiones relativamente menores en las categorías de “moretones” y
“golpes”, pero también se mencionaron “esguinces”, “cortadas”, “pinchazos” y “abrasiones”, así como un caso de “conmoción cerebral”. En comentarios recabados en la sección cualitativa de la encuesta y proporcionados a AeroSafety World, algunos de los sobrecargos dijeron que las cuotas por equipaje documentado instituidas por las aerolíneas en años recientes han motivado a los pasajeros a llevar consigo piezas de mano en mayor cantidad y más pesadas que lo que antes se les permitía. “Está fuera de control”, manifestó un sobrecargo. “Creo que la política de la aerolínea de cobrar por la primera pieza documentada ha contribuido a este incremento. 

Entre las lesiones reportadas por los sobrecargos debido a la caída de piezas de equipaje de mano, 76% correspondieron a la categoría de “moretón, golpe” (Figura 1). Con 45%, la categoría combinada de “abrasión, rasguño” se ubicó en segundo lugar.

Aunque la cantidad de piezas que los pasajeros traen a bordo se monitorea mucho más estrictamente, no ocurre lo mismo con el tamaño y el peso. Además, los pasajeros están combinando varias piezas en una sola maleta de mano y luego demoran el proceso de abordaje porque se ponen a ‘desarmar’ su equipaje en varias piezas una vez a bordo para poderlo guardar”.
La encuesta se hizo por correo electrónico usando una muestra de miembros de la AFACWA. De una lista original de 25,359 miembros, se eligió al azar 20% de cada línea aérea. En total, fue posible recabar y analizar 1,283 cuestionarios llenos, lo que representa un índice de respuesta del 25%. 
Se observó que la localización anatómica varió considerablemente en cuanto a las lesiones (Figura 2). La categoría combinada “brazos, codos, antebrazos, manos, dedos” representó el 71% de las lesiones. La única desierta entre las opciones de respuesta fue la categoría de “órganos distintos al cerebro”.




El análisis arroja que 82% de los sobrecargos lesionados por la caída de piezas de equipaje de mano no perdieron días laborables a consecuencia del incidente. Sin embargo, 13% tuvieron entre 2 y 20 días de incapacidad. Tres por ciento perdieron más de 20 días de trabajo. Los datos muestran que 20% de quienes
manifestaron haber sufrido lesiones por “haber sido golpeados por piezas de equipaje de mano de los pasajeros” reportaron lo ocurrido a la empresa (Figura 3). En los comentarios, este bajo nivel de reportaje se explicaba a menudo con el argumento de que, a su parecer, habría sido inútil o contraproducente.


“La mayor parte de las lesiones son menores, o el dolor no aparece sino hasta varias horas después”, dijo una de las personas encuestadas. “Por lo general es demasiado tarde y/o no vale la pena el tiempo y el esfuerzo de tener que llenar el papeleo, ni el gasto de ir a ver al médico, pero a final de cuentas duele”.

Otro sobrecargo encuestado dijo, “La razón por la que no reporto mis lesiones ocasionadas por incidentes con el equipaje de mano es que anteriormente ya sufrí una lesión grave en el cuello/hombros, de modo que las lesiones/ esguinces/etc. que ahora padezco parecen estar exacerbando/volviendo a lastimar la lesión que
ya traía. Sí pierdo días de trabajo debido a mi cuello (discos protuberantes/dos nervios pellizcados) ya he perdido días laborables desde que este asunto del equipaje de mano se ha salido de control; sin embargo, no presenté reclamaciones de indemnización a causa de mi cuello porque sabía que me iban a fastidiar por eso. Prefiero tomarme mi propio tiempo para recuperarme”. Pero hay otras maneras de lesionarse, hablando de los compartimientos de equipaje, además de la caída de piezas de mano. 

Entre ellas está el levantar equipaje de mano, cargarlo para colocarlo dentro de los compartimientos superiores, sacarlo de los compartimientos, y mover las piezas para acomodarlas a fin de que quepa todo. Entre el 81% de encuestados que reportaron haber sufrido lesiones debido a estas actividades, 58% las ubican en las categorías de “esguince, torceduras, desgarres” (Figura 4). 


Otras categorías de lesiones reportadas con frecuencia fueron “moretón, golpe” y “abrasión, rasguño”. Aunque son raros, sí se reportan casos de “conmoción cerebral” y “fractura, dislocación”. “Los pasajeros creen que parte del trabajo de la tripulación es levantar sus maletas”, dijo un sobrecargo. “Las maletas son cada vez más grandes y pesadas, y simplemente no podemos levantar o acomodar muchas maletas todos los días. No sorprende que muchos sobrecargos tengan lesiones en espalda/hombros/brazo/cuello”. Otro encuestado dijo, “Este es el tema candente de debate, pues parecería que la atención primordial de los sobrecargos en la seguridad operacional y la seguridad física durante el abordaje ahora ha cambiado a manejar el equipaje de mano: cambiarlo de lugar, llevar las maletas al frente del avión, y dar a los pasajeros la oportunidad de documentar
una pieza gratis, lo cual los anima a seguir repitiendo la conducta, en vez de documentar (la maleta) y pagar en el mostrador, lo que es una burla total de las políticas de la compañía”. 

Los encuestados que reportaron haber sufrido lesiones por levantar, acomodar y manejar piezas de equipaje en los compartimientos superiores describieron sus lesiones, principalmente, como concentradas en “brazos, codos, antebrazos, manos, dedos”; “cuello, hombros”; o “espalda alta, espalda baja, glúteos” (Figura 5).

La distribución para otras lesiones fue bastante uniforme entre otras partes del cuerpo. “Aunque no sufrí lesiones importantes, definitivamente he padecido dolor en la parte baja de la espalda después de ayudar con las maletas”, expresó un sobrecargo. “Golpes, moretones y rasguños son asunto casi del diario en este trabajo”, dijo otro. “Para las que somos más bajitas es todavía más esfuerzo tener que girar, deslizar, acomodar y levantar las maletas en los compartimientos superiores”, reportó una sobrecargo. “El peso de las maletas ha aumentado, y cada vez es más la gente que nos pide o nos dice que encontremos un lugar para su maleta y la guardemos por ellos”. Levantar es sólo parte de la situación donde potencialmente podrían presentarse lesiones. Muchas veces es necesario reacomodar piezas de diferente tipo y tamaño en el compartimiento de equipaje a fin de aprovechar al máximo el espacio.

“El equipaje se ha vuelto algo de la máxima prioridad porque, si no actúo de manera proactiva reacomodando y colocando las piezas, nos vamos a demorar y al aterrizar un supervisor nos llamará a cuentas para explicar el motivo”, comentó un sobrecargo. “Hace poco empecé a notar dolor en mis hombros, cuello y codos por tratar de mover y levantar maletas grandes en los compartimientos superiores”.
El desgaste que impone a los sobrecargos el tener que levantar y acomodar piezas de mano en los compartimientos superiores por lo general no ocasionó pérdida de días laborables (Figura 6).


No obstante, para algunos, la incapacidad fue significativa. Ciento veintiséis encuestados dijeron haber perdido entre 2 y 20 días de trabajo, y 24 manifestaron que los síntomas físicos asociados les costaron, a cada uno, más de 20 días laborables en el período de estudio de un año. Pocos vieron alguna razón para reportar este tipo de lesión a la compañía — sólo lo hicieron 8% de quienes afirmaron haberse lesionado. Otro de los peligros reportados fue tropezar con artículos que los pasajeros dejan en el pasillo o que sobresalen debajo del asiento. Este factor se tradujo en lesiones en 37% de los encuestados, quienes manifestaron que esta amenaza resulta especialmente peligrosa porque, en palabras de un sobrecargo, al trabajar con los carritos de servicio muchas veces se camina hacia atrás y por lo tanto no es posible ver los objetos.
La mayoría de las lesiones ocasionadas por tropezones correspondieron a la categoría de “moretones, golpes” pero, al igual que con los otros factores causales, también hubo casos poco frecuentes de lesiones graves que incluyeron cuatro menciones de “fractura, dislocación”; 31 de “cortadas, pinchazos”; y uno de “conmoción cerebral” (Figura 7, p. 60). “Los pasajeros no quieren colocar las piezas pequeñas debajo del asiento porque les quitan espacio para las piernas y, si lo hacen, casi siempre invaden el pasillo con las piernas”, dijo un sobrecargo. “Yo he tropezado con muchas correas [y] piezas de equipaje que los pasajeros simplemente dejan en el pasillo por falta de espacio”.



Otro de los encuestados dijo, “Han pasado más de 12 meses [del accidente], pero una maleta en el pasillo hizo que me tropezara en 2005 y estuve incapacitada 2.75 años, con tres operaciones de cadera y la promesa de una cadera nueva debido a esto. Me cambió la vida, y no para bien. Me duele todos los días”.
La encuesta reveló que las lesiones ocasionadas por equipaje de mano no sólo tienen que ver con el manejo de las piezas de los pasajeros en los compartimientos o debido a tropezones con artículos que sobresalen de debajo de los asientos. Veintidós por ciento de los encuestados aseguran haberse lesionado a consecuencia de artículos que estaban en la cabina pero no en los compartimientos superiores. De los lesionados, 66% dijeron haber sufrido un “esguince, torcedura, desgarre” (Figura 8).


La siguiente categoría, en función de la frecuencia, fue la de “moretones, golpes” — reportados por 42% de la muestra —, seguida de “abrasiones, rasguños”. Uno de los comentarios fue, “Nunca había tenido tantos moretones en las manos como ahora [desde que se ha vuelto más difícil cerrar los compartimientos superiores]”. “Ha contribuido a empeorar mi [síndrome del] túnel carpiano y me he torcido las muñecas tan sólo al tratar de cerrar los compartimientos”. 

La encuesta también preguntaba acerca de las fases o condiciones de vuelo durante las cuales los sobrecargos habían presenciado la caída de objetos durante los 60 días anteriores. Se eligió un período de estudio de 60 días, en lugar de un año, porque se esperaba que los encuestados tuvieran recuerdos de largo plazo menos claros acerca de estos eventos que de las lesiones que habían sufrido.
Comprensiblemente, lo más común, según las respuestas de la encuesta, es que los artículos cayeran antes del despegue y al desembarcar después de un vuelo (Figura 9, p. 61). 


Pero 27% de los sobrecargos encuestados reportaron haber presenciado la caída de piezas de equipaje durante la carrera de despegue y el ascenso, y 23% dijeron que había sucedido en vuelo de crucero pero sin turbulencia, que era una categoría aparte. En respuesta a una pregunta de seguimiento, 30% de los encuestados que observaron caída de objetos reportaron que había uno o más pasajeros lesionados. “Me preocupa mucho que no se estén respetando los límites de peso para los compartimientos superiores de equipaje”, dijo una sobrecargo. “He visto abrirse compartimientos al despegar y, en una emergencia o aterrizaje violento, podría ser muy peligroso”.

Aunque no figuró de manera importante en los comentarios de la encuesta, algunos sobrecargos mencionaron que la expulsión de piezas de mano de los compartimientos podría obstaculizar la evacuación en caso de emergencia. Un sobrecargo dijo: “Odiaría tener una emergencia en la que tuviéramos que evacuar el avión, porque hay tanto equipaje a bordo que creo que haría más lenta la evacuación”. Muchos sobrecargos que respondieron la encuesta ofrecieron sugerencias para reducir el problema de las lesiones ocasionadas por equipaje de mano. 

Las más frecuentes fueron que: 

• Las aerolíneas hagan que se respeten los límites de tamaño y peso para las piezas de mano; y, en caso de no hacerlo,
• Se apliquen límites uniformes de tamaño y peso para todas las aerolíneas, y que alguna dependencia gubernamental, por ejemplo la Administración para la Seguridad en el Transporte (Transportation Security Administration) se encargue de hacer que se cumplan; y
• En vez de cobrar a los pasajeros por el equipaje documentado, las aerolíneas deberían permitir que el equipaje documentado viajara sin cargo alguno y, en su lugar, cobrar por las piezas de mano, o por las piezas de mano que rebasen especificaciones estrictas de tamaño y peso.

“Si se permitiera a los pasajeros documentar su equipaje gratis y se les cobrara por llevar artículos a bordo, el problema del equipaje se resolvería solo”, opinó uno de los encuestados.



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