miércoles, 27 de marzo de 2013

La columna de la Lic. María del Carmen Albareda: “CODO A CODO” (Trabajo en Equipo)






                                                             “Y en la calle, codo a codo,
   somos mucho más que dos”
(Mario Benedetti)


Hoy en día el Controlador y el Piloto disponen de sistemas que cuidan de la seguridad; por ejemplo, las alarmas visuales, las alarmas sonoras, la pantalla radar, el mismo sistema TCAS de la aeronave. Son elementos coadyuvantes para la eficiencia del operador.
Sin embargo, es innegable la importancia del trabajo en equipo, para salvaguardar del error.

Existiendo las ayudas y considerando el trabajo en equipo sumamente importante, vemos y reconocemos al estrés como el elemento, solapado o manifiesto, pero siempre agresivo.

- Baires: “Buenos días Aerolíneas 610 Baires Control identificación Radar 3 millas al este del VOR EZE. Continúe libre ascenso para 360 y vire por izquierda directo a BIVAM”.

El Controlador ya coordinó con Baires, hizo la transferencia y queda tranquilo.

Pero, también, puede quedarse escuchando a Baires en la frecuencia para re confirmar que se cumpla lo estipulado. De ser así, puede adelantar la instrucción a otra aeronave que está en espera para el despegue.
Apunta a la eficiencia, sin necesidad de que Baires informe para sacar el próximo y ganar tiempo, ubica otra aeronave en pista para despegarla, o aterrizar al que esté en Final.
La comunicación TWR-Baires debe responder a un preciso trabajo en equipo, de coordinación justa, que minimice la ocurrencia de errores.

Es pleno trabajo en equipo que se produce en esas 10 millas de ascenso y aterrizaje.
El estrés que produce la dinámica del Control, al mismo tiempo, es minimizado por la confianza en el otro.

“TWR se relaja con un Baires sereno”, me permito inferir.

Los compañeros de Turno tienen conocimientos comunes, experiencia y actitud. Esto genera una confianza muy íntima, de la que no se habla, se siente.
En cambio, en otros grupos aparece la frase: “Uy, si se lo digo se enoja, lo toma a mal y grita”. Esto presupone pobre trabajo en equipo y cercanía con la tensión, el estrés y el error.

El Dr. Hugo Leimann Patt, decía: “El que la ve la canta”. Esto puede llegar a constituirse en algo difícil de ejecutar cuando se tiene al lado a una persona intolerante, irritable, y hasta agresiva.

En un Seminario que di en el 2012 surgió el tema de “los tonos que se usan en la comunicación”.
Había Controladores/as que manifestaban “A mí ya me conocen, hablo fuerte y grito, pero no tengo intención de agredir”.

Pero es conveniente saber que un lugar de trabajo es eso: una reunión de personas con un fin común. No es un espacio terapéutico, nadie está obligado a aceptar desplantes y descargas emocionales, tener que soportar tensiones más allá de las propias.

El mal tono de uno puede enojar, alterar, inhibir, o bloquear a otro.
Se altera la conciencia situacional, entra en escena una interferencia innecesaria.

Porque no estoy hablando de una situación extrema, sino de personas que se acostumbran a imponerse, a bloquear al otro (o, incluso, a cortar la comunicación directamente).
Estos comportamientos afectan el trabajo en equipo y atentan contra la seguridad.

Y conozco personas que, leyendo esto, van a ironizar: “Vamos, no son niñas, no pueden afectarse por esto”.

Y no es así.

Todo llega, todo afecta


BONUS TRACK


Les dejo la inquietud de buscar en Internet y leer “Bartleby, el escribiente” del autor norteamericano Herman MELVILLE (1819-1891).

Es un cuento sobre el trabajo en una oficina, con un personaje principal –Bartleby- depresivo, tímido, sumido en el hastío, incapaz de relacionarse, sufriendo la  angustia de una existencia que carece de sentido, aislado de sus compañeros, repitiendo como una letanía: “I would prefer not to”

Lo imagino en tonos de grises, en una oficina en medio del cemento.
Es un anticipo de lo que luego será el existencialismo y el nihilismo.                
   
Lo leí hace mucho tiempo y me gustó como una visión  sombría y horripilante del  trabajo en equipo. Precisamente un ejemplo, entre muchos, de lo que no hay que hacer!

                                                                             
Lic. María del Carmen ALBAREDA
                                                                                  mdelcalbareda@yahoo.com.ar




Agradezco la colaboración de:

  • Carlos VALENTINI (Jefe de Torre Aep.Ezeiza)
  • Martín SÁEZ (Supervisor de Torre Aep.Ezeiza).




No hay comentarios.:

Publicar un comentario