domingo, 26 de mayo de 2013

En memoria de Marcelo Zarco


Varias personas allegadas a Marcelo, han escrito estas breves semblanzas con motivo de cumplirse hoy un mes de su fallecimiento.

Aquí las transcribo

Ha partido quien con su experiencia y estilo particular, hizo del CIPE  SU ESPACIO PROFESIONAL y, en gran medida, su PROYECTO DE VIDA.                                               
Luchó estos últimos años, aún en detrimento del descanso postergado.  No siempre fue aceptado/comprendido/apoyado)  en el cumplimiento de una misión de larga trayectoria. Trabajó a pesar de los obstáculos, que algunas veces pudo sortear y otras no,  que lo encontraron en el lugar de quien los enfrenta y procura encontrarles solución, intentando ganar voluntades que permitieran dar continuidad al esfuerzo de otros tantos (que también dejaron su nombre en  la memoria de quienes aún los tenemos presentes, porque forman parte de la historia del CIPE).... 
Fue el sueño el que lo encontró desprevenido o, tal vez, muy cansado...
Licenciada Marta FERRERO

Para un amigo
No importaba que los años y los cargos pasaran, seguías igual, siempre preocupándote en ayudar a un próximo que lo necesitaba, amigos y alumnos aeronáuticos por todos lados, compañero sencillo, con tus virtudes y tus defectos, amabas tu profesión, tus compañeros y fundamentalmente nuestro CIPE.
Siempre estarás en nuestros recuerdos, los buenos aeronáuticos no mueren, solamente parten en vuelo, y en otro Aeródromo, quizás nos otorguen el honor de encontrarnos nuevamente.
Gustavo GRAZIANI 


Era muy divertido y con sus diálogos hasta podría haber convencido a Cristina de que Lanata es bueno.                      Ah, y brillante y muy inteligente, pero eso lo sabés vos.
Tenía facilidad para transformar el enojo de quien iba a increparlo en agradecimiento por su consideración.                Quienes lo tuvieron de Profesor lo reconocen como muy buen docente, no tuve esa suerte, sí, aproveché su generosidad de brindarme conocimientos de tránsito aéreo.                                                
Lamento mucho su partida por que sí estoy segura que era uno de los últimos estandartes del viejo CIPE que usó favores que le debían para sacar las papas del fuego que otros ponían. Y también lo siento por Ma.del Carmen y María Inés que sé cuánto lo querían y divertían juntos.                                        
 Paola SAVIO 


... Y las dudas casi siempre se re-dirigían en un “Preguntale a Marcelo...”
Y ese “Preguntale a Marcelo” conducía a un escenario donde predominaba el mate, el cigarrillo  (que hacía poco tiempo había abandonado) y el ingreso al anecdotario que incluía una suerte de alquimia  entre folklore aeronáutico, experiencia, picardía de barrio, fantasía y el dato preciso  que aparecía entre una parva de papeles o en los intrincados laberintos de datos de su “tablet”….
Mientras escribo imagino los gestos, el tono de voz y me aparece una sonrisa…

María Inés ÁLVAREZ


Compañero Marcelo
Tu partida nos ha dejado un gran dolor pero también, lo que deja un verdadero Maestro, que son sus amplios y variados conocimientos técnicos sumados a una gran experiencia con dilatada trayectoria profesional. Junto con ello además, lo más importante que entrega en cuerpo y alma una persona que educa y conduce, que fue tu don de gente, el que se traducía cada día en la alegría por el trabajo en equipo o en el estar pendiente de cada compañero, de cada alumno y sus problemas. Finalmente, nos has dejado la esperanza y el particular desafío de seguir aportándole al sistema aeronáutico global para que éste sea más seguro, regular y eficiente pese a la histórica limitación de medios, a ciertas incomprensiones y a los mezquinos intereses de nuestra propia condición.   

Osvaldo AZPEITÍA


Lúcido, pillo, de enorme flexibilidad en el trato, sociable, envolvente, profundo conocedor del mundo profesional en que vivió. Un verdadero “facilitador”. 
El humor fue la huella por la que transitó la relación con los demás, y buen partido sacó. Dos días antes compartimos un viaje. Me decía: “Vos quedate al lado mío así  aprendés. Te voy a llevar a conocer el mundo”... y nos íbamos a Córdoba, en comisión!
Trabajamos y nos reímos y todo se hacía más fácil.
Tus frases, tus enseñanzas, tu afecto, me quedan grabados en el corazón.

María del Carmen ALBAREDA

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