miércoles, 26 de junio de 2013

La columna de la Lic. María del Carmen Albareda ¿Ya llegaste a Nueva York ? (La percepción)

Estoy  en una cálida reunión de amigos, un sábado...noche de tapas. Suena mi celular. Atiendo y digo:    

- ¿YA LLEGASTE A NUEVA YORK?

A partir de ahí escucho una catarata de risas, ironías y bromas.

- ¡Claro! Ella no pregunta si la hija llegó a... (Mencionan  localidades bonaerenses)

- ¡Ella pregunta por Nueva York! ¡Qué top!

- ¿Yo, top?

Todos los días me levanto a las 6 de la mañana, manejo desde Núñez hasta el Aeropuerto de Ezeiza.                                                                                                                  
Cuando viajo al exterior, me pago el pasaje, todos los gastos y los regalos. Ah! y sin el beneplácito de la AFIP que cuando solicito dólares a precio oficial: ¡no me da ni uno!
Efectivamente, mi familia viajaba a NY, pero con el esfuerzo de Diego y María Jimena.

¿Somos topísimos? ¡No, amigos míos! ¡Trabajadores, que nos damos algunos gustos!

(Claro, no iba a cortar las risas de mis amigos con mi filípica proletaria. Nos reímos juntos y continuamos brindando en un clima amistoso).

Desde la perspectiva de los Factores Humanos esto se llama SESGO DE PERCEPCIÓN.

- ¿Y qué significa?

JUZGAR SELECTIVAMENTE BASÁNDOME EN POCOS DATOS O SÓLO EN UNA CARACTERÍSTICA.

En este caso creer que, porque mencioné una ciudad “top”, yo también lo sea. En criollo: “Meter todos los gatos en la misma bolsa”.

Sí, es cierto, muchas veces “la pegamos” pero otras tantas podemos equivocarnos. Y ni qué decir cuando intervienen, en la  interpretación del hecho, las emociones, la historia y las actitudes habituales hacia los demás, y hasta las pequeñas envidias.

Quien se vea en esta situación... ponga las barbas en remojo, trate de analizarse y encontrar el camino más objetivo para percibir situaciones y comportamientos. 

LOS ERRORES DE PERCEPCIÓN LLEVAN A JUICIOS EQUÍVOCOS Y- POR LO TANTO- A CONDUCTAS DE LAS QUE PODRÍAMOS ARREPENTIRNOS.

De aquí provienen los ESTEREOTIPOS.
Estereotipar es comprimir, meter en un molde, “bien apretadito”, que nos sirve para percibir y situarnos rápidamente frente a una persona o una situación, pero que nos puede hacer caer en serios errores.

La mayoría de nosotros generamos “Estereotipos”.
¿Quieren algunos?:

Según de qué lado se ubique será cómo termine la frase:
- Las maestras jardineras son....
- Todos los fanáticos boquenses son....
- Los jefes son...

Y como es nuestra costumbre, de regalo, un BONUS TRACK:

“Autotest”

PARATE FRENTE AL ESPEJO Y RESPONDÉ ESTAS PREGUNTAS

1) ¿Te das cuenta que cuando percibís, también juzgas?
2) ¿Te das cuenta que podes alejarte del “radial” correcto con un sesgo de percepción?
4) ¿Cómo te sentís cuando alguien hace suposiciones sobre vos?
5) ¿Cómo te sentiste cuando sus suposiciones fueron equivocadas?

Conclusión:

-  Aprendamos a verificar los hechos para saber lo que en realidad está sucediendo
-  Cuando tenemos un conflicto NO siempre vemos el problema en su totalidad.

Y a mis amigos contertulios: ¡Chin! ¡Chin!

Lic. María del Carmen ALBAREDA
Licenciada en Psicología
Capacitadora en Factores Humanos

mdelcalbareda@yahoo.com.ar

1 comentario:

  1. no quiero buscarle la quinta pata al gato como se dice, pero el hecho simplemente de JUZGAR ya me parece incorrecto , mas alla de los datos o caracteristicas que hallamos recopilado. A mejor la palabra juzgar suena medio fuerte, ya que quien es uno para juzgar; un opinar pareciera menos agresivo ja. sera cuestion de semantica, o de subjetividad segun quien lo mire
    Saludos.

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