miércoles, 28 de agosto de 2013

Columna de la Licenciada Albareda: La atribulada vida de Pedro Dynamo ¡Jefe! (Toma de Decisiones)

Lic. María del Carmen Albareda
Conocí a Pedro Dynamo (Nota del editor: Nombre ficticio pero una historia real), hace unos diez años. 
Era un muchacho “muy seriecito” –como hubiera dicho mi madre- inteligente y proactivo. Creció profesionalmente, ascendió en los puestos jerárquicos de su empresa.
Hoy ocupa una oficina, sencilla, con un cartelito chiquito en la puerta, con letras parejitas que dice:  ¡Jefe!

La mayoría admira su cintura política para atravesar "twisters" institucionales y una manifiesta actitud de encontrarse con el otro; de poder mantener conversaciones cara a cara. Sin embargo, a pesar de esto, intuyo una vida vapuleada por encontronazos con los empleados.

El empleado

El hecho de tener un ¡Jefe! hace que ese empleado "tipo", por ejemplo, el soltero seductor o el padre de familia formal, o la chica competente, o el operativo con mucha antigüedad, se transformen. 
El hecho de tener un ¡Jefe! modifica a algunos. Se vuelven demandantes o contestatarios.
Y el ¡Jefe! debe lidiar con todos esos “Factores Humanos”. De ahí el concepto de “Factores”: movimiento, dinámica, personalidades, intereses, fantasías, necesidades.

Una charla de amigos

Una tarde, Pedro y yo nos encontramos en una confitería, compartimos un café y charla.
¡Pobre! (pensé) Se lo ve avejentado, los hombros caídos, una mueca de lo que fue su linda sonrisa. El cartelito de ¡Jefe! le pesa como vaca en brazos. Pero nada lo detiene.

Me confía que el último problema a resolver es el de “convencer” a un empleado, con muchos años en el puesto, que deberá dejar la tarea operativa para permitir el avance de jóvenes ya capacitados y pasar a tareas de asesoramiento o administrativas. Pedro debe TOMAR UNA DECISIÓN.

Le asegura mantenerlo en el sistema, con el mismo sueldo y con franquicias de horario. Pero encontró esta frase amenazante al anunciar la propuesta:

“Esta oficina es mi casa. Vos me sacas de acá y yo me muero”.

Lo único que le falta a Pedro es cargar con un sepelio.

Las personas

Qué difícil sostener un sistema cuya carga comunicacional es:

El respaldo institucional

Pero – gracias a Dios- Pedro tiene a sus jefes para ayudarlo en la toma de decisiones, que lo respaldan y no lo dejarán solo en esta nueva etapa psicologista frente a un señor que decide atornillarse a su silla. 
Menos mal que están los jefes de mi amigo, sólidos y contundentes... aunque siempre en reuniones... difíciles de encontrar,  hummm...
Cuando – por fin reciben a Pedro Dynamo-  le dicen: “Dynamo, hacé lo que te parezca”. 

¡Epa! Y desaparecieron. Se esfumaron. ¿Y ahora? Pobre mi amigo ¡Jefe! 

El Papa Francisco: otra atribulada vida detrás de los aplausos

Vamos, Pedro, aunque “Mal de muchos, consuelo de tontos”,  te comparto este datito.
Lo mismo le pasó esta semana… ¡al papa Francisco! Fijate, los factores humanos controversiales aparecen, aún, en el Vaticano.  Es inútil, no respetan a nadie

“El secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, pide con insistencia a Francisco mantener su cargo en el Vaticano... Es una figura desprestigiada, que simboliza este momento sombrío de la Iglesia, quien  se jugó el todo por el todo y se hizo reelegir por cinco años… sin esperar la elección del nuevo Papa. Un hecho moralmente irregular”.  Vaticano. Corresponsal Diario Clarín - 19/08/13 (NR: el Papa Francisco no se dejó convencer y ya lo ha expulsado)

Francisco no puede acudir a la jerarquía. Ya sabemos quién es su ¡jefe! y no ocupa un escritorio donde ponerse a gestionar.  Está “mucho más arriba” y no habla. Deberá gestionar por sí solo, acudiendo a la norma escrita y a su propia capacidad para tomar decisiones.

Eso, Pedro Dynamo. Ponete a gestionar. Con tus empleados, con tus jefes, hacélo desde tu propia capacidad. Buscá los Reglamentos, conocé tus atribuciones y dale para adelante. Resolvé el problema. 
Poné “una raya en la arena” como dice David Icke y no la traspases sin haberlo resuelto. La “raya” es un “basta”.  Hacé la rotación de puestos que tenés prevista. ¡ LIDERÁ !



Nuestro tradicional “Bonus Track”: “EL GASOIL DE LA CALEFACCIÓN”
Interesados en leerlo, pueden solicitarlo al siguiente Correo Electrónico: 
mdelcalbareda@yahoo.com.ar


María del Carmen ALBAREDA
Licenciada en Psicología
Capacitadora en Factores Humanos

1 comentario:

  1. Lic. Gustavo Rodríguez28 de agosto de 2013, 12:17

    Muy buena exposición sobre esta manera de ver en Pedro Dynamino las relaciones laborales.

    Sin embargo, creo que depende desde dónde uno esté hablando para poder tomar decisiones; pues en contextos de clausura al mundo, la mayoría de las veces está anulada esta capacidad.

    Por ejemplo, un ascenso, un sueldo, un privilegio, en qué se asentaría sino es dentro de un mundo cerrado, una abstracción, un contexto no abierto a otras posibilidades de cambio.

    Es lo que se me ocurre respecto a lo escrito sobre la dupla: empleado/empleador.

    Saludos

    ResponderEliminar