miércoles, 27 de noviembre de 2013

Columna de la Lic. Albareda “El poder y su triste mutación: la psicopatía”

El PODER es un pariente prestigioso a quien todos quisiéramos tener cerca.

Pero conviene reconocer que puede sufrir  “mutaciones”. Lo amamos cuando se presenta como un angelito, pero luego –de acuerdo en qué persona esté encarnado- puede llegar hasta su peor cara que “mete miedo”: la psicopatía.




El angelito
  • Es  el PODER “objetivado” del que habla Mechi García Llano refiriéndose al avión que vuela: “Ese chiquito me PUEDE”. Se siente subyugada por él, por su potencia, por la sensación de libertad que le brinda.
  • El cristianismo habla del PODER de la oración. Es un PODER benéfico, un entramado de buenas intenciones unidas a Dios que debieran llevar un éxito asegurado en el pedido.
  • Cuando digo: “Tengo el PODER  de superar esta situación”.
  • “Cambio de PODER  en la arena política" como titula la prensa escrita.


La manipulación
Pero el PODER  comienza a mutar. Se transforma en seductor,  y comienza a llamarse MANIPULACIÓN. Se volvió egocéntrico, histriónico, va decidiendo por los demás. Haciéndoles creer que lo que hacen, lo hacen por ellos mismos. 

Todos nosotros tenemos debilidades e inseguridades que un astuto manipulador puede explotar. Algunas veces, somos conscientes de esas debilidades, otras veces no somos tan conscientes de nuestros registros vulnerables, que otro puede aprovechar.

A menudo los manipuladores nos conocen mejor de lo que nos conocemos a nosotros mismos. Saben qué botones presionar, cuándo hacerlo y con qué intensidad. Nos conocemos poco y los demás sacan partido de ello.
Si son inteligentes, logran sobresalir, se concentran en los aspectos positivos de las situaciones, deciden con suma rapidez y asertividad.

¡SEÑAL DE ALARMA!   ¿Y mi autoestima?  ¿Y mi autonomía?   ¿Y mi capacidad de decidir, de acceder o no?

Una digresión:  
Michel Foucault, filósofo francés, usa la palabra BIOPODER para referirse a la práctica de los estados modernos de "explotar numerosas y diversas técnicas para subyugar los cuerpos y controlar la población".  
Michael Hardt y Antonio Negri reescriben este concepto en el marco teórico marxista. Para ellos, tanto el BIOPODER como la BIOPOLÍTICA "son la contribución especial que marca el discurso del terrorismo, el cual debería en realidad ser llamado discurso de la globalización"

Pero el PODER  podría (¡uy, qué ironía!) mutar a la tan peligrosa PSICOPATÍA.

Las características asociadas con la PSICOPATÍA son: ausencia de miedo, encanto superficial, capacidad de manipulación, gran sentido de autoestima, mentira patológica, crueldad, insensibilidad, frialdad extrema bajo presión, ausencia de aceptación de responsabilidad por sus acciones y como consecuencia de eso, falta de culpa o remordimiento, escasez de empatía, nulos o frágiles lazos sociales, débil respuesta emocional, impulsividad y trastornos de conducta.

No obstante hay psicópatas muy seductores, que caracterizan su comportamiento por rasgos de extrema amistad y sociabilidad, exhiben un ingenioso sistema de negociaciones.

Las dificultades personales son racionalizadas y proyecta la culpa en terceros. Disfruta del juego de seducción, tratando a los demás como peones en sus juegos de poder.
El psicópata puede disfrazarse de altruista (el que ayuda, el que consigue todo, el que se desvive por los otros, o –en su defecto- puede ser la víctima no querida por nadie y abandonada por todos) 

El abusador de PODER, aprovecha la debilidad del otro (“yo no quería, me vi obligado a hacer tal cosa”), es ideólogo convincente, extorsiona con promesas, separa a los aliados, intimida con frases cortantes.

Usted lector, ¿Podrá reconocer personas que se encuentran en alguno de estos tres tips?

Lic. María del Carmen ALBAREDA
mdelcalbareda@yahoo.com.ar

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