jueves, 11 de junio de 2015

Club de planeadores La Pampa | Incendio intencional

La aviación general viene sufriendo, en los últimos tiempos, situaciones que nunca se habían vivido. 

Aeródromos cerrados por intendentes, no por la autoridad aeronáutica, tierras donde están establecidos aeródromos desde hace muchos años, hoy se han convertido en un botín de guerra.

Si realmente la excusa de hangares irregulares en cuanto a presentación de planos, etc. fuera cierta, con clausurar el hangar basta y sobra, no se comprende que se clausure el aeródromo impidiendo el desarrollo de la actividad aérea. Como si un un local no tuviera la habilitación municipal en regla y se clausure por ello las calles circundantes y todos los edificios de la cuadra.

Un incendio intencional, según publica el Diario de La Pampa, suma incertidumbre sobre el futuro de muchos aeródromos. 

Algunos miopes pueden pensar ¡Tienen aviones! están bien, tienen plata. Si supieran lo que cuesta a un aeroclub, a una escuela de vuelo el mantenimiento de sus aviones, que precisamente no son nuevos; lo que le cuesta a un piloto juntar la plata para pagar una hora de vuelo, y poder ir sumando para algún día llegar a una línea aérea. 

No hay que comprar el estereotipo del piloto con sus anteojos de sol disfrutando y recorriendo el mundo o  bajando de un avión con el BMW al pie de la escalerilla. Eso es para la publicidad, para la gilada; la realidad de un alumno piloto o un piloto de aviación general está lejos de ser así. En el camino a la línea aérea quedan muchos que no pueden llegar.

Sin aeródromo no hay pilotos, es así de simple. Es como si cerraran escuelas primarias, pasado un tiempo, no habrá alumnos para las universidades. Si cierran aeródromo, no se formarán los pilotos que serán necesarios en el futuro, si queman aviones no se recuperan más. No se podrán comprar nuevamente. 

La única posibilidad de formación de un piloto es volar en un aeroclub, un piloto no surge de la nada. No nace en la bodega de un B737.

Fomentar la aviación civil, es fomentar la vida de los aeroclubes, fomentar la actividad es brindar la posibilidad que un piloto se forme. No se fomenta la aviación quemando aviones o con intendentes cerrando aeródromos. Ese es el camino contrario.

Roberto Julio Gómez

Fuente: El Diario de La Pampa

Los investigadores detectaron el inicio del fuego. Habría 8 focos ígneos. El martes a la noche el voraz incendio en el hangar, ubicado en la Ruta Nacional 5, dejó cuantiosos daños. Bomberos trabajaron varias horas para contener las llamas que consumieron varios aviones y aeroplanos. 
El incendio que se produjo el martes a la noche en los hangares del Club de Planeadores Santa Rosa fue intencional y dejó pérdidas millonarias: los investigadores evalúan algunas pistas para llegar a los responsables del hecho.

De acuerdo a los primeros resultados de la investigación, está claro que no se trató de un accidente: fue detectado incluso el modo en que se prendió. Se publicaron en las redes sociales fotografías de un camino de combustible que produjo el hecho.

Pero además, de acuerdo a lo que se supo extraoficialmente -porque oficialmente casi nadie quiso dar precisiones- que se habrían concretado 8 focos ígneos. Incluso se especula con el hecho de que se habrían "elegido" los aviones para dañar.

Franco Naranjo, presidente del club, dijo que los daños fueron totales. "Se está investigando para determinar qué sucedió", dijo. "La verdad que no sabríamos decirlo fehacientemente hasta que no esté el informe técnico, se está trabajando", añadió ante la consulta de si estaba confirmado que fue intencional.

Los hangares particulares no fueron afectados. Se calcula que, en principio, los daños superan los 5 millones de pesos.

Se quemaron 12 aeronaves: 4 planeadores (cuestan unos 50 mil dólares), 6 ultralivianos, un avión Cessna 180 y un remolcador AeroBoero, que son los dos más caros (alrededor de 70 mil dólares cada uno). Se quemaron además otros elementos del lugar.

Tal como informó El Diario, el cuerpo de Bomberos de la Policía trabajó en el lugar para contener las llamas que afectaron a los aviones que había en el interior. Hubo peligro de que se produzca alguna explosión porque en el lugar había tambores con combustible.

Las redes sociales se convirtieron en escenario del debate que generó el hecho: entre la tristeza y la indignación también hubo quienes aportaron algunos datos que podrían convertirse en pistas para los investigadores.




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