viernes, 30 de noviembre de 2018

Lic. Albareda | Elmer Torres, un chofer eficaz

Él es ELMER TORRES.   Hace 10 años que conduce micros de larga distancia, cubriendo el trayecto Retiro - Mar del Plata en 5 horas.

Su rutina es llegar anticipadamente a la Terminal, revisar el micro, controlar las planillas de viaje, constatar el último service y salir en horario; sabe que con el tiempo y la seguridad de los usuarios no se juega.

Elmer no es un improvisado, por el contrario, es considerado por la empresa como su mejor Instructor, confiable en la transmisión de conocimientos y experiencias con los jóvenes que deben habilitarse.

Pero siempre hay un imponderable: anoche estuvo desvelado atendiendo a su hijita enferma. 
Salió de su casa con treinta minutos de retraso llegando tarde a la Terminal, nervioso, sudoroso, escuchando las palabras altisonantes y nada tranquilizadoras del Supervisor, quien lo increpaba por su demora.
Subió rápidamente al micro, cerró las puertas y arrancó.
Es un hombre con amplia experiencia laboral. Conoce muy bien la ruta, los obstáculos y, sobre todo, la performance de su vehículo, por lo tanto, decide incrementar la velocidad, sortear radares tratando de recuperar el tiempo perdido y acortar la parada intermedia, por lo que no pudo disfrutar del cafecito reparador. 

Al final lo logra: le puso 5 horas 10 minutos … como siempre.

¿LLEGÓ?     ¡SÍ!

Elmer Torres logró llegar a destino, entrando a Plataforma en el horario previsto.
Alcanzó su objetivo y el de la empresa.   

Pero… Elmer Torres ¿fue eficaz o fue eficiente?
                                                   
¡FUE EFICAZ, pero NO EFICIENTE!

¿UTILIZÓ LOS RECURSOS DE LA MEJOR MANERA?   ¡NO!

Veamos:

  •    Corrió, acelerando los tiempos 
  •    Condujo al límite de la performance standard del vehículo  
  •    Gastó más combustible 
  •    Vulneró la seguridad vial  
  •    Generó riesgos a los pasajeros, a otros conductores de la ruta y a él mismo 
  •    Condujo de manera insegura  

¡NO fue EFICIENTE!

O lo que es peor….

Un error frecuente es confundir EFICACIA o productividad con EFICIENCIA o efectividad. 
Se trata de un error grave con consecuencias muy negativas, especialmente si se trata de profesiones atravesadas por la SEGURIDAD OPERACIONAL.
La eficacia o productividad tiene que ver con hacer “muchas cosas” o con “tardar menos” en hacer las mismas cosas. 
Solemos considerar a una persona que no para en todo el día de hacer cosas como una persona muy productiva.
Por el contrario, la eficiencia o efectividad tiene que ver con lo que se aporta de valor: «Hoy definimos sólo dos temas ¡pero fue un día brillante!». Porque se dedicaron a pensar, a aportar reflexión y criterios razonados, no sólo a hacer vertiginosamente.

Antes de salir a trabajar como una saeta, debiera preguntarme:

¿para qué quiero lograrlo?
¿armo estrategias coherentes con lo que quiero conseguir? 
¿por qué quiero conseguirlo?
¿es necesario que lo consiga?
¿debo conseguirlo, a costa de cuánto?

Un error grave, en cuanto a seguridad es trabajar para lograr resultados cuyo propósito ignoro o conozco a medias.
Una persona es eficiente cuando ha desarrollado los hábitos (competencias) que le permiten definir y alcanzar los resultados que satisfacen los propósitos que persigue.

Un ejemplito casero

“Debo dejar de fumar”. Decidiste dejar el cigarrillo para mejorar tu salud general.
Cuando te aparece el deseo de fumar engullís caramelos o galletitas (¡sin TACC!) para calmar la ansiedad.
En la próxima visita al médico comentás, con euforia, que hace ¡dos meses no fumás! Y el médico te retruca: ¿y cuántos kilos sumaste?

¿Eficaz o Eficiente?

Respecto al consumo de cigarrillos fuiste muy efectivo, pero poco eficiente a la hora de mantener la salud general.
¿Por qué? Porque estás logrando un resultado que no cumple con el propósito perseguido y el valor de ese resultado que no cumple su propósito es nulo, o por lo menos, parcial.
El valor del resultado «no fumar» está vinculado al propósito, es decir, a mejorar tu salud y lo que estás haciendo es justo lo contrario, ya que sustituir un cigarrillo por azúcares es una conducta contraria a tu salud.
Es el hacer por hacer. 

¿Y en nuestro ámbito?

Podemos transpolar el ejemplo. 
Hay equipos de gestión que se reúnen en horario, responden correos, conversan sobre infinidad de temas, convencidos de ser vistos como “eficientes” por la empresa.
Y, a lo mejor, son sólo eficaces. Hicieron, sí, pero cansándose en reuniones tediosas y agobiantes, dilapidando tiempos y recursos, propios y de la empresa. 

Por el contrario, hay grupos con más locus de control interno, que han planificado y manejan los tiempos, el cansancio, las oportunidades, evalúan los riesgos y ejecutan acciones y toman decisiones en función de un claro propósito.

¿A cuál grupo pertenecés?

Grupo 1: Equipos con clara visión de la empresa u organización a la que pertenecen, se fijan objetivos alineados con aquella, son proactivos, criteriosos. No se dedican sólo a “tapar agujeros” porque se fijan objetivos a mediano plazo y toman las medidas conducentes. 
Los denomino “GPS Garmín”, van recalculando, afrontando los cambios y dando respuestas con valor agregado. Suelen ser EFICACES Y EFICIENTES.




Grupo 2: Equipos con una visión organizacional difusa, pero dinámicos porque conocen el terreno sobre el cual están asentados. Algunos ellos aprovechan el cargo de gestión para intentar llevar a cabo los cambios que tantos años estuvieron pidiendo a las gestiones anteriores. Activos, se sienten seguros tanto de ellos como de las Dependencias que gestionan. Motivados. Pero, suelen ser más EFICACES que EFICIENTES.







Grupo 3: Equipos que no terminan de entender la Misión y Visión de la empresa u organización, no planifican objetivos a mediano plazo, por lo tanto, suelen actuar de acuerdo a la propia experiencia, encerrados en ellos mismos, algo reticentes a nuevos aprendizajes y desafíos.
Y, para colmo, faltos de operatividad, cansinos, lentos, detenidos en lo folklórico del lugar y en la comodidad. Suelen ser laxos a la hora de cumplir horarios, se resisten a las reuniones sistematizadas y con objetivos, se sientan en su oficina sin proponerse objetivos de logro. Sólo cumplen con las demandas externas, y con poco esfuerzo.



A cada grupo se lo puede intervenir con herramientas de gestión para mejorarlo. Buscalas.

¡Ánimo!

Lic. María del Carmen ALBAREDA
Psicóloga
Capacitadora en Factores Humanos
Programa M.E.I.C (Manejo de Estrés en Incidentes Críticos)
mdelcalbareda@yahoo.com.ar


No hay comentarios.:

Publicar un comentario