jueves, 24 de enero de 2019

Lic. Albareda: Las tres “íes” peligrosas

Lic. Albareda
Primera” I”
Incompetencia

Ocurre cuando la persona o el equipo no tiene el poder de intervenir sobre una situación para cambiarla, sólo puede (debe) hacerlo quien detente esa facultad.

Pero… ¡ay, siempre hay un pero! Como con los humanos no todo está escrito, ¿qué pasa si alguien, de todos modos, realiza el cambio, en lugar de reconocerse incompetente, ya que cambiar algo no está en su esfera de poder ni de decisión? De ocurrir esto, estamos en el umbral de la transgresión y aun de la violación de normas y procedimientos.

Ok. Supongamos que un procedimiento no está escrito, pero en “Laguna Esmeralda” armaron el propio y lo llevan a cabo. Y algo peor: lo incorporan en sus rutinas y lo adoptan como cultura del lugar. 

De un lado aparecen las justificaciones (“Aquí siempre lo hicimos así y no pasó nada”) y del otro lado deben intervenir generando Cartas Acuerdo para saldar viejas deudas.

¡Un verdadero problema!

Segunda “I”
Ignorancia

Es un cuello de botella en toda organización, y más en un sistema que avanza velozmente con nuevos Servicios, Procedimientos, Normas, Actualizaciones, Regulaciones, etc. Tener personal ignorante de tales variaciones es un verdadero riesgo.                                                     
Sería interesante plantearse por qué ocurre esto, ya que todas las organizaciones cuentan con espacios de capacitación creados para llenar los vacíos de conocimiento.

  • El individuo ¿reniega de capacitarse? 
  • ¿pide remuneración extra por un Curso?  
  • ¿por miedos infantiles ante la necesidad de aceptar que hay mucho que no saben? 
  • El organismo ¿considera un exceso invertir en capacitación? 
  • El grupo ¿considera que, con los conocimientos construidos durante años, ya alcanza?
  • Los responsables ¿son complacientes con tales actitudes de comodidad? 

Lo atamos con alambre.

¡Un verdadero problema!

Tercera “I”
Ineptitud

Un hecho sumamente frecuente. Se da, por ejemplo, en graduados universitarios, quienes egresan saturados de teorías y no sabiendo exactamente cómo intervenir ante el paciente.   

Profesores o instructores repetidores de una presentación power point frente al alumnado a quienes no puede moverles una fibra de motivación, competencia inherente a su rol docente. Hablo del “saber hacer”.

O quienes cursan la instrucción en su puesto de trabajo. Para ello existe, en nuestro medio, el proceso de “Habilitación”, o sea “el aprendizaje de competencias en el puesto de trabajo”

Tener el conocimiento y no saber aplicarlo es ¡Un verdadero problema!

¿And now what?

Reconocer que se ignora un procedimiento, una reglamentación, lo que sea, eso ya constituye la rampa de lanzamiento para el abordaje y la solución.  O sea, la mitigación del conflicto.
Pero la transgresión por no reconocer la incompetencia, atraviesa la frontera.

¡Cuidado, nos caemos!

Se puede caer en el desequilibrio de aumentar tanto el bagaje de conocimientos que no se dé tiempo a asimilar, sólo se satura la mente, sin enseñar a “saber hacer”. Y el entrenamiento en el lugar de trabajo (on job training) no llega a tiempo ¡Lean, estudien, den los exámenes, acumulen teoría! Esto solo no alcanza.

Se trata, en definitiva, de desarrollar una nueva competencia transversal, la efectividad personal, para poder extraer el máximo beneficio de nuestros conocimientos de una forma correcta, segura y fiable. Es decir focalizando en la seguridad operacional.


Lic. María del Carmen ALBAREDA
Psicóloga
Capacitadora en Factores Humanos
Diseñadora Programa M.E.I.C
  Manejo de Estrés en Incidentes Críticos
    mdelcalbareda@yahoo.com.ar

1 comentario:

  1. Excelentes conceptos, yo agregaria la cuarta i, la de indiferencia, hay equipos que por nada desean hacer cambios, si total igual bien o mal funciona, no alteremos nada, asi estamos bien... y los errores se repiten. En aviación un error puede ser el ultimo. saludos y muchas gracias

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